El Diseño en el Renacimiento : Giorgio Vasari

La primera academia que fue fundada en 1553 por Giorgio Vasari (1511-1574) era la Academia del Diseño, que tenía el principal objetivo de elevar la profesión de la pintura de un estatus humilde a la altura de las artes liberales. Disegno era el arte de dibujar correctamente, pero más allá de esto también era la habilidad para realizar un diseño intelectual a través de la pintura.

Para Vasari, “el diseño es el padre de nuestras tres artes Arquitectura, Escultura y Pintura. Éste procede del intelecto, y realiza de muchas cosas un juicio universal, que es similar a una forma o idea de todas las cosas de la naturaleza. En sus medidas – nos sigue diciendo- es muy singular, no sólo en los cuerpos humanos y de los animales, sino en las plantas también. Del mismo modo, conoce perfectamente la proporción que tiene el todo con las partes, lo que hay en cada una de ellas y todas juntas a la vez”.

Además de esto, el diseño presenta un doble sentido, una doble faz. Por una parte, elabora a partir de elementos múltiples un concepto global, la forma o idea de los objetos naturales y singulares, y por otra, es la expresión sensible de una idea o concepto.

Según Hoogstraten, éste invade prácticamente todas las actividades que el ser humano pueda realizar, ya que es necesario no sólo a los escultores, modeladores, a los orfebres y a los economistas, sino también a los arquitectos, a los carpinteros, a los estrategas, o a los príncipes. En definitiva, a todos los hombres que ejercen su genio, puesto que el arte del diseño aparte de ser muy útil para toda la actividad del ser humano, también aclara enormemente la vista.  Él es el progenitor de las artes plásticas y sobre todo de la perspectiva y de la arquitectura.

Otro factor a tener en cuenta, es que es la raíz de la armonía y la proporción. Proporzione, disegno y armonía son los tres sentidos que engloba el primero de los escritos de Lomazzo. Como indica R.P. Ciardi, el disegno está ligado a la proporzione, pues ésta, además de referirse a las proporciones de los cuerpos, lo hace también a su contorno, es decir, al contorno de las figuras representadas a partir del cual es posible tener la armonía que el artista persigue.

Tanto el diseño como la perspectiva constituyen en el Renacimiento una especie de binomio dotado de una prioridad epistemológica. La perspectiva es siempre diseño y también alguna cosa de más (óptica, perspectiva del color, etc) y el diseño es perspectiva, y también otras cosas.

Así pues podríamos afirmar siguiendo a Blanc que el diseño es el sexo masculino del arte , y el color, el sexo femenino que acaba jugando el rol del sentimiento.

Por consiguiente, el diseño, como progenitor de las artes, unido a la proporción y a la arquitectura, determinarán ante todo los parámetros de la teoría estética del Renacimiento y de algunos autores posteriores como Andrea Pozzo.

Como reconoce Pozzo en un parágrafo denominado “Aviso a los principiantes” no puede haber proporción ni belleza sin la arquitectura ni el diseño, y  por ello conviene ejercitarse algún tiempo en él.

Este conocimiento del método específico y sistemático del arquitecto, que no es otra cosa  que el diseño, es la forma más científica de la interpretación de las species dispositionis de Vitruvio, la única diferencia es que Pozzo utiliza los términos de planta, elevación, división, y Vitruvio utiliza la iconografía, ortografía, y escenografía.

Vitruvio. Diez libros de Arquitectura

BIBLIOGRAFÍA

YSLAND (ed.) ; Imago artis. Fundamentos de la percepción en la experiencia artística . 2020.